
Felices 40 Babboball; te amo muchísimo ♥
A ti mujer, que una tarde conociste a un joven corpulento (o no), de nariz achatada pero de increíble timidez que, con su arrolladora ternura, supo ganar tu inexperto y romántico corazón con el relato de ciclópeas y viriles batallas, desarrollada invariablemente los fines de semana.
A ti, que seguramente caíste en la sutil trampa e inocentemente entraste en ese extraño mundo de palabras raras; que comprobaste, no sin tristeza, que las románticas batallas de los relatos eran en campos lejanos, desolados e inhóspitos; que también viste cómo tu guerrero y sus compañeros de combate, eran inclaudicables y ni el viento más frío ni la lluvia más intensa los detenía. Ellos seguían corriendo detrás de ese objeto extraño de más extraña forma, con una enjundia verdaderamente encomiable, mientras tú, siempre al costado, soportabas todo estoicamente tejiendo interminables bufandas.
A ti, que luego te casaste (o no) y entendiste que la pasión de tu héroe no se circunscribía a los fines de semana, sino que para esas batallas se entrenaba dos o tres veces por semana y luego traía sus amigos a casa, gente de aspecto distinguido, que vaciaban la heladera y se tomaban hasta el pulso, hablando irremediablemente de lo mismo.
A ti, que un día escuchaste la tan ansiada frase “no juego más” y te sentiste embriagada por un dulce e intenso sonar de campanas de felicidad en tu hermosa cabecita de pobre ilusa. Tontuela, pensaste que todo cambiaría. Pero al llegar el fin de semana viste atónita que partía nuevamente. Ahora era árbitro o entrenador de alguna olvidada división.
A ti, que con lo relatado no termina tu “Via Crucis”, porque tu héroe y la vida se encargaron de darte hijos y hoy te vemos con un pichón de guerrero, versión mejorada, porque es más tirano que el anterior y ni siquiera te permite la esperanza del divorcio, con tus hermosos ojos llenos de sueño, a horarios insólitos e inhumanos, siempre al costado de la cancha, perdiendo la poca dignidad que te restaba, desgañitándote como una posesa y con la boca y el corazón llenos del nombre del pequeño valiente, que corre alegremente por la cancha siempre detrás de ese objeto ovoide que ha signado tu vida.
El rugby es un deporte de contacto en equipo nacido en Inglaterra. Es muy popular en las Islas Británicas y en otros países anglosajones, especialmente en las ex-colonias británicas de Australia, Nueva Zelanda y Sudáfrica, así como en Francia y en Italia . También está difundido en otros países del continente europeo, sobre todo en Portugal, España y en países del este europeo, como Rumania, Georgia o Rusia. En América se practica principalmente en Argentina, donde tiene gran arraigo y cuya selección ha logrado el tercer puesto en la Copa del Mundo jugada en Francia en 2007. También se practica en otros países americanos, como Canadá, Estados Unidos, Uruguay, Chile, Brasil, Paraguay y algo menos en Venezuela, Colombia y Perú. En África es popular, por influencia sudafricana, en Namibia y Zimbabwe, y por influencia francesa en Túnez, Costa de Marfil, Madagascar, y Marruecos. Por influencia australiana y neozelandesa, el rugby es también un deporte popular en algunas islas del Pacífico como Fiji, Tonga y Samoa, todas ellas cuna de jugadores destacados en el ámbito internacional. En Asia, el equipo más destacado es el de Japón. En enero de 2008, 95 uniones nacionales eran reconocidas por el International Rugby Board, la asociación federativa que regula este deporte en el mundo. Existen prendas no rígidas autorizadas que pueden ser usadas como protección, estando prohibidos los accesorios de protección rígidos para no dañar a los oponentes. Desde los orígenes mismos del rugby y del fútbol, cuando ambos deportes se separaron a mediados del siglo XIX, ambos se presentaron en oposición del otro: fuerza contra habilidad; juego limpio contra juego desleal, etc.[1] Un antiguo dicho británico dice que "el fútbol es un juego de caballeros jugado por villanos y el rugby es un juego de villanos jugado por caballeros".[2] En el rugby es característico el respeto por las reglas que deben practicar tanto los jugadores como el público. Las decisiones del árbitro rara vez son discutidas por los jugadores. En los partidos internacionales entre selecciones y en muchos de los campeonatos europeos como el Top 14 se puede recurrir, a solicitud del árbitro principal, a la repetición en vídeo de las jugadas producidas dentro del in goal en caso de duda. La revisión de estas jugadas está a cargo de un cuarto árbitro llamado TMO (Television Match Official), aunque la decisión final siempre corresponde al árbitro principal. Además, se fomenta la sociabilidad, dándose generalmente entre compañeros de equipos y oponentes una cordial reunión después de los partidos, denominada tercer tiempo, junto con los árbitros, entrenadores y parte del público, para hablar acerca del partido. Este apelativo se ha hecho extensivo a los medios donde se analiza este deporte.
DAOM RUGBY son demasiado ♥